San Josemaría Escrivá en Roma

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En 1946, poco después del final de la Segunda Guerra Mundial, dos jóvenes sacerdotes llegaron a Roma. Uno era polaco: Karol Wojtyła, futuro san Juan Pablo II. El otro era español: Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei, canonizado en 2002 precisamente por Juan Pablo II, que lo definió como “el santo de la vida ordinaria”. Ambos tendrían un papel importante en la vida de la Iglesia del siglo XX y en la gran renovación promovida por el Concilio Vaticano II. Uno de los mensajes centrales del Concilio —la llamada universal a la santidad— era precisamente lo que san Josemaría predicaba desde 1928: todos los cristianos están llamados a buscar a Dios en la vida cotidiana, en el trabajo, en la familia y en las ocupaciones ordinarias. En este episodio recorremos los lugares romanos vinculados a san Josemaría: su llegada a Roma en junio de 1946, su oración por Pío XII y por la Iglesia, Villa Tevere, la iglesia prelaticia de Santa María de la Paz, su relación con el beato Álvaro del Portillo y con mons. Javier Echevarría, el nacimiento de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz, el Centro ELIS y la Universidad Campus Bio-Médico.