La Basílica y el Mausoleo de Santa Inés: Constantina y el símbolo del Cordero

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  Línea temporal Antigüedad
 De Imparare Roma S1E8
La devoción a Santa Inés marcó profundamente a Constantina, hija del emperador Constantino, quien le dedicó una gran basílica en la Vía Nomentana en el siglo IV. Allí mandó construir su mausoleo circular, decorado con mosaicos imperiales que representan a Cristo entregando las llaves a San Pedro y la presencia de San Pablo. En este lugar santo se conservan los restos de Inés, mártir niña, cuyo nombre en latín significa “cordero”, símbolo de pureza y de Cristo mismo. Desde entonces, la Iglesia celebra su memoria con un rito único: la bendición de los corderos, cuya lana se utiliza para confeccionar los palios que llevan el Papa y los arzobispos. Descubre la historia de esta basílica, sus mosaicos paleocristianos y la tradición que une a Santa Inés con el Buen Pastor.